• Un estudio demuestra que tener sexo antes de trabajar te hace más productivo.
  • Noticia relacionada: si no respiras te ahogas.

No pasa una semana en la que no lleguen a nuestra redacción buenas nuevas sobre estudios científicos por los que hay gente que ha cobrado un buen dinero que demuestran cosas que todos sabíamos. Que a los homófobos les mola el rollo gay, que las fotos guarras que envías por las apps las ha visto medio mundo o que indetectable significa intransmisible; son algunas de las verdades como fistings puños que los científicos nos han confirmado en anteriores episodios.

Y hoy le toca a algo que todos sabíamos: echar un polvo antes de ir al trabajo te hace ser más productivo, porque te hace más feliz.

Para descubrir esta verdad oculta de nuestra sociedad un equipo de investigadores de la Universidad de Oregón en América Estados Unidos monitorizó la vida de 159 empleados casados de diferentes empresas durante dos semanas. El resultado fue que aquellos que echaban casquetes de forma regular solían llegar al trabajo con “estados de ánimo positivos“; lo que se convertía en una mayor efectividad en las tareas y una mayor satisfacción general de su trabajo.

Fascinante.

Keith Leavitt, el experto en comportamiento organizativo que dirigía el estudio, dice que no te ríes; que aunque solemos hacer chistes sobre este tema es “algo real a lo que deberíamos prestar atención.

Según el sexólogo Isiah McKimmie, tener sexo provoca diferentes efectos psicológicos sobre nosotros: nos hace sentir bien (…) y nos vuelve más comprensivos con pequeños fallos de nuestra pareja que en otras circunstancias podrían ser motivo de ruptura (!!!). Y todo tiene, evidentemente, una explicación científica que es totalmente necesaria porque qué magia es ésta: “El sexo ayuda a nuestros cuerpos a liberar un cocktail de hormonas y endorfinas como la dopamina o la oxitocina que eleva nuestro estado de ánimo, nos ayuda a relajarnos y a sentir más amor hacia nuestra pareja. El sexo también disminuye nuestra frecuencia cardíaca, mejora nuestro sistema inmune y puede ayudarnos a dormir mejor.

Te in-Teresa
Sablea con tu miembro a lo Star Wars

Todo eso te lo podría haber dicho yo sin haber estudiado para ser sexólogo pero mira, te lo dice él que para eso le pagan.

Si pensabas que el festival del tópico acababa aquí, espérate porque aún hay más. Que dice McKimmie que el sexo, además, puede beneficiar otros aspectos de nuestra vida como hacernos sentir más seguros de nosotros mismos, mejorar nuestra salud o incluso hacer que toda la familia se sienta mejor. Se refiere a que nuestro estado de ánimo afecta al núcleo familiar, no a que te folles al abuelo. Pervertido.

Otro de los espectaculares descubrimientos de este estudio es que llevarse a casa el stress del trabajo puede afectar negativamente a tu relación. Que por supuesto es algo que jamás nos hubiéramos imaginado. Por eso los estudiosos recomiendan prohibir el uso de teléfonos móviles en el dormitorio.

Y digo yo, si no me dejan usar el teléfono móvil en el dormitorio ¿dónde voy a ver el porno para hacerme la paja de antes de dormir para ser más feliz, sentirme más a gusto y dormir mejor; y al día siguiente ser más productivo y perder mi tiempo escribiendo estas tonterías con una sonrisa de oreja a oreja?

Vamos a investigarlo.

Visto lo visto, es el momento de pedirle a nuestros gobernantes que incluyan esto en la próxima reforma laboral. El estudio, eso sí, no ha monitorizado si follar mientras trabajas te sirve realmente de algo. Pero mira, ese experimento yo lo he hecho varias veces y puedo asegurarte que sí: sirve. Mucho.

Fuente (porque sí, aunque parezca mentira esto tiene una fuente, no me lo he inventado): News.com.au