Si hay una cosa que nos gusta más que los tíos buenos, los penes y los singles de Mónica Naranjo es inventarnos secciones nuevas en la web. Y hoy inauguramos ésta, Directamente Encarna, una serie de artículos de opinión en los que explicaremos la línea editorial de la web cuando sea necesario.

Vamos, una “carta del director” de las de toda la vida, pero a nuestra manera. Y, evidentemente, con ese título no esperes que seamos simpáticas.

GIF-Are-you-ready-You-Ready-U-Ready-Ready-GIF

Ayer publicamos en la web el artículo FAT SHAMING: No hay excusas (para ser un gilipollas) y, como ya suponíamos, se ha liado parda. Cuando escribí ese artículo sabía que por muchas vueltas que le diera al texto se iba a entender como un ataque a una persona concreta que acaba de publicar un libro que encaja con lo que critico en ese texto.

Es lógico que muchos piensen que ese artículo lo he escrito con intención de atacar a Francesc Gascó, el autor del libro No Hay Excusas. Pero hay varios motivos que demuestran que aunque evidentemente esté presente en la narrativa del texto (porque los que os queréis follar a Francesc -eso es así, y lo sabes- habéis bombardeado las redes con la publicación del libro) en realidad la crítica de fondo va por otros derroteros. No critico directamente al Empotrasaurus por escribir ese libro, critico la filosofía que de un tiempo a esta parte ha adoptado (él y otras muchas personas), y que ha culminado en ese libro. La prueba está en que de todo el extenso artículo, lo que se puede entender como ese ataque no es más de un 10% del texto.

Pero eso es internet. Si a ti te envían un artículo diciendo: “se está metiendo con éste” no lo vas a leer como deberías, si no con esa idea metida en la cabeza.

I+Don't+Understand

Para empezar, es de admirar que le tengáis tanto aprecio y estima a Francesc Gascó y a su trabajo. Pero tal vez os estáis emocionando demasiado al pensar que todo el mundo que lee esta web (que es mucha gente y muy variada) va a interpretar el artículo del fat shaming como una crítica a un libro que probablemente no saben que existe.

Si lees esta web con asiduidad sabrás que nunca hemos tenido problema en criticar el trabajo de alguien sin necesidad de usar metáforas o dobles sentidos. Y lo hemos hecho habitualmente con gente a la que conocemos personalmente y con gente a la que no conocemos. No estoy hablando sólo de libros, videoclips, canciones u obras de teatro. Hemos criticado a blogueras, a gurús digitales, a activistas, a políticos, a celebritis… ¿Por qué te crees que nos adoran tanto los organizadores del Orgullo de Madrid? ¿Por las cestas de fruta que les enviamos? Pero cuando hacemos eso lo hacemos con una norma básica: nunca hemos hablado de la vida personal, si no del trabajo y el personaje de cada uno.

Si en el artículo del fat shaming no mencionaba directamente el libro de marras era por una sencilla razón: el mensaje estaba por encima de una sola persona. No es una crítica al trabajo concreto de Francesc Gascó, es una crítica a toda la filosofía que ese tipo de libro y ese tipo de título lleva detrás. Cuando lo estaba escribiendo dudé varias veces en si mencionarle o no. Cuando hacia el final puse el “NO HAY EXCUSAS” en grande estuve tentado de poner la portada del libro. Pero no lo hice, porque en el momento en que señalara a alguien el mensaje general del artículo quedaba desvirtuado; no importaría si mi opinión era válida o estaba fundamentada, era una crítica directa a alguien. Por lo tanto era mejor no mencionarle y jugar con la narrativa para que pareciera que me dirijo a alguien en concreto cuando no es así (un recurso que utilizo mucho cuando escribo artículos de opinión).

Eso sin contar que si hay algo que en esta web no hemos hecho ni haremos nunca es insultar a alguien. Pero sé que cuando digo “eres gilipollas” o “te cruzo la cara” y no retuerzo las palabras para que quede claro que es un comentario sin intención y que no va dirigido a nadie en particular algunos no lo van a entender así. Sinceramente, no es algo que me haya preocupado nunca y no va a empezar a preocuparme ahora.

Un Naranjer leyendo esta crítica

El caso es que Francesc Gascó no ha inventado los libros sobre fitness y vida sana con el título “No Hay Excusas. Ni siquiera es el primero en utilizar el “No Hay Excusas” como mantra. ¿No me crees?

98a70d8f51cc867761bd5ad848b44073 51wGf74n4WL._SX258_BO1,204,203,200_ 9780670076376 51JYH0lE+PL._SX258_BO1,204,203,200_

Si tú vas a una librería y te encuentras todos esos libros en el mismo sitio, vas a pensar una cosa muy clara: “esto es un saca cuartos que no vale para nada“. ¿Por qué? Porque cualquiera con dos dedos de frente sabe que no hay planes milagrosos para perder peso o ganar músculo, que la clave está en una buena alimentación y en una actividad física constante. No necesitas un libro que te diga que si estás gordo es porque quieres para saber que beber Coca-Cola todo el día es malo, que no comer vegetales es malo y que pasarte el día en el sillón es malo.

Te in-Teresa
Los maquinistas del metro de Madrid convocan huelga durante el World Pride 2017

De hecho, como explicaba en el artículo, el “no hay excusas” es un mantra tremendamente negativo pero no sólo se utiliza en el mundo del fitness. La filosofía tras esa frase no está muy alejada de cosas tan nocivas como El Secreto de Rhonda Byrne.

no_hay_excusas_la_f_cover_for_kindle

El método de trabajo es diferente, una exige un esfuerzo y la otra se basa en sentarte a verlas venir; pero al final lo que ambas cosas te están diciendo es que tienes lo que te mereces; y que lo que no depende de ti también depende de ti. Es decir: ES TU CULPA.

Gif72

La única diferencia entre todos esos libros y éste:

915fPTEkqhL

Es que éste está patrocinado por la Men’s Health (…) y que lo ha escrito (doy por hecho que lo ha escrito él y no ha hecho un Ana Rosa) un tío al que muchos conocéis y del que más de una vez hemos hablado muy bien en esta web. Y que os lo queréis follar. (Curiosamente es el mismo motivo por el que funcionaban los #FollaOnFriday, cuando ves a un tío bueno accesible en redes te vienes arriba.)

Si no conociérais al Empotrasaurus, si no os pillara tan cerca, probablemente al ver esa portada reaccionaríais igual que con cualquier otro libro sacacuartos sobre cómo ponerte cachas de forma fácil.

BITCHES !

Algunos decís que es que dentro del libro hay consejos muy válidos y que realmente el título no le hace justicia al contenido. Eso, siento quitaros la ilusión, no es culpa mía. Yo en esa portada no veo un “Si quieres puedes“. No veo un “Te voy a ayudar” no veo un “Deja que te eche una mano si puedo” o un “Ojalá mi ejemplo y mis consejos te sirvan“. Veo un NO HAY EXCUSAS bien grande y el problema que genera (a mí y a todo el mundo) el “NO HAY EXCUSAS” es precisamente de lo que hablaba en el artículo del fat shaming. Que, por cierto, no era una crítica literaria.

Además hay una cosa que estáis ignorando totalmente, probablemente porque os interesa o probablemente porque no habéis leído el artículo con atención: yo no he dicho que no se pueda hacer lo que ha hecho Francesc Gascó, no he dicho que no se deba hacer, no he dicho que haya que criticar a todo el que quiere hacer dieta o hacer ejercicio. Lo que he dicho es que hay gente que quiere cambiar su cuerpo y hay gente que no. Y ambas decisiones son totalmente respetables. Lo que he dicho es que si alguien quiere cambiar su cuerpo, el “no hay excusas” no es la mejor estrategia para motivarle porque tras ese título se ocultan dos cosas peligrosas: el fat shaming y el “es tu culpa”.

Si el contenido del libro es diferente al del título, entonces alguien debió pensarse mejor cómo titularlo. Pero precisamente ahí está lo que más critico en el artículo de marras: la agresividad a la hora de promocionar algo que no debería ser agresivo. El famoso #BeMoreHuman que insinúa que si no haces deporte como si te fuera la vida en ello eres un despojo.

Te diré más, si Francesc Gascó empieza una entrevista diciendo que hay que luchar para ser “la mejor versión de uno mismo” yo no puedo evitar hacer un eye roll tan exagerado que acabe con las córneas en los tobillos por mucho cariño y aprecio que le tenga. Por lo poco que le conozco sé que no hay maldad en esas palabras, pero a mí me parece bastante lamentable que “la mejor versión de uno mismo” sea tener un cuerpo esculpido a base de pasarte horas en el gimnasio. Sí, evidentemente esa persona estará más sana (o no) que yo; pero la mejor versión de uno mismo se pasa 4 horas al día ayudando a los desfavorecidos o se va a África con una ONG; no se pone cachas y se hace selfies en el gimnasio diciendo que “si yo puedo tú también”. (Sí, es un argumento demagógico, casi tanto como el “No hay excusas”).

wink-gif

¿Y por qué hace unos meses poníamos a Francesc como ejemplo de muchas cosas y ahora escribimos un artículo que se entiende (mal) como una crítica hacia su persona y en el que ponemos a caer del burro una parte de su trabajo? Porque de un tiempo a esta parte lo que empezó como una motivación muy guay, la famosa Operación Thor, ha acabado convirtiéndose en un coñazo a base de revistas, publicaciones, hashtags patrocinados y mantras baratos. El empotrasaurus ha pasado de ser un chaval normal que se propuso un objetivo y lo ha cumplido de forma ejemplar a proyectar la imagen de gurú unidimensional que sólo sabe hablar de fitness y gimnasios mientras le pagan por ello.

¿Es lícito ese cambio? Claro que sí. Pero también es lícito que yo le critique por ello. Y si hubiera querido hacerlo, lo habría hecho. No te preocupes por eso. Fíjate, lo acabo de hacer y no se me han caído los anillos.

Te in-Teresa
Del cruising al grindr: un paseo por el ligoteo gay

Pero hay una cosa que os deja aún más en evidencia. Hace unos meses, en febrero, Otto Más escribió un artículo satírico en el que también criticaba ese tipo de filosofía deportiva de mierda. Curiosamente en la portada de ese artículo, que hice yo en 2 minutos, aparecía la famosa frase del “No hay excusas” y en el texto se criticaba de la misma forma mordaz y sarcástica toda la mierda y falsedad que puede haber detrás de esa frase.

mitos-de-un-cuerpo-perfecto

Es decir: no es un tema nuevo en la web y no es algo que haya surgido por la publicación del libro de Francesc Gascó. Pero por algún motivo en este caso algunos habéis decidido que mi artículo sí es hipócrita por criticar esto pero luego poner fotos de tíos buenos o por haber publicado hace tiempo los #FollaOnFriday. Pero el de Otto Mas no. Y no es porque no lo leyerais, porque ese texto triunfó como la Coca-Cola. Quiero creer que no tiene nada que ver con la evidente diferencia física entre Otto y yo. Pero leyendo algunas de las cosas que estáis diciendo en redes (como por ejemplo que si he escrito ese artículo así es porque tengo envidia y un problema con mi cuerpo) me cuesta. MUCHO.

Funny-Facepalm-GIF

Así que ¿es lógico que algunos hayan interpretado que el artículo del fat shaming era un ataque velado a Francesc y su libro? Sí, lo es. Pero no porque lo sea si no porque su libro, que se acaba de publicar, encaja en lo que estoy explicando. ¿Que en cierta manera ese libro ha servido como catalizador para publicar el artículo? Sí, no te lo voy a negar. Pero el tema de fondo (el fat shaming) es algo que en esta web ya hemos hablado, los artículos mencionados llevan semanas en mi lista de lectura y precisamente por que es un tema muy general y extendido no se menciona a ningún autor en concreto.

Evidentemente eso no va a convencer a los que ya me están atacando con las excusas de siempre. Pero hay una que me parece bastante divertida. Y te voy a explicar por qué.

Es MUY gracioso que algunos me acusen de hipócrita por “criticar” a Francesc Gascó (aunque no es así y lo he explicado arriba, por si no te has enterado y quieres volver a leer). ¿Recuerdas que en el artículo del fat shaming hablaba de las veces que a mí mismo me han hecho comentarios sobre apuntarme al gym, comer menos o adelgazar para estar más guapo y ser mejor? Una de las personas que más veces me hacía ese comentario es la que más indignada está por haber “atacado” a Francesc. Lo lógico sería pensar que se molestara por hablar de él, aunque no le mencionara, pero no. Le molesta que hable de Francesc.

Como explicaba en el mismo artículo, hay cosas que a unos les parecen atractivas y a otros no. Todo el mundo tiene su público. Pero es evidente que algunos tienen más público que otros. En EstoyBailando.com hemos publicado muchos artículos sobre tíos buenos y todos encajan en un tipo de físico concreto. Pero decir que un tipo de tío te atrae o te gusta no implica que le faltes al respeto a los que no te atraen. Esto es como cuando tú ves una película y te encanta y a otro no, hay una diferencia entre que te diga “a mí no me ha gustado por esto, por esto y por esto” y que te diga “es una puta mierda“. El “No hay excusas” es una afirmación al nivel del “es una puta mierda“.

Así que seguiremos publicando fotos de tíos buenos y ojalá encontremos más material y noticias sobre otros tipos de tíos a los que también podamos decir que queremos empotrar o que nos empotren. De hecho, aunque poco, ya lo hicimos con un #FollaOnFriday especial osazos.

¿Sabes cuál es la verdadera hipocresía? Decir que te parecen mal los artículos de tíos buenos pero que luego sean los que tienen más visitas y compartes más en tus redes. Como cuando nos criticáis por poner una noticia chorra de humor y os olvidáis de la cantidad de temas serios y de verdadero interés a los que damos prioridad, ignorando totalmente el hecho de que cualquier otra mierda nos dará muchas más visitas.

Directamente, Encarna.

rupaul-love-yourself

P.D.: Por cierto, que se me olvida. Una cosa que siempre decimos los redactores de esta web es que muchas veces valemos más por lo que callamos que por lo que contamos. Tienes suerte (tú, sí tú, y aquí que cada uno identifique al que le dé la gana) de que no vaya a meter temas personales -entre tú y otros- de por medio. Pero hay que tenerlos cuadrados para cargar contra mí de esa forma en redes cuando has dicho lo que has dicho que se supone que has hecho. Tú ya me entiendes 😉

wink1

Deja tu comentario