21 trabajadores de la televisión pública ucraniana dimiten porque dicen estar hasta la coronilla de no poder avanzar en la organización del evento. La UER tiembla.

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Seguro que has leído “dimite” y “Eurovisión” en la misma frase y donde pone “media plantilla ucraniana” tu cerebro ha puesto “Toñi Prieto” o “Federico Llanos” y tu corazón ha dado un vuelco. Pero no, esos dos personajes no han dimitido. Esos dos personajes siguen ahí.

Los que se han ido a su casa a verlas pasar han sido 21 miembros del equipo de la televisión ucraniana UA:PBC, entre los que hay productores ejecutivos, el manager del evento y el director de seguridad. Dicen que se largan porque están, básicamente, hasta los cojones de no poder hacer nada porque no hay dinero ni un planning ni nada de nada, y se sentían “completamente bloqueados” para poder avanzar algo en la organización del Festival.

Desde la UER han querido quitarle un poco de hierro al asunto y han dicho que estas dimisiones son “problemas del staff“. Según una nota emitida por el organismo que ahora mismo debe estar más histérico que Alba Carrillo después de llevar 2 horas sin salir en televisión, el problema es una situación interna de la UA:PBC que ha llevado a estos trabajadores a sentir que no podían continuar trabajando en el proyecto y que desde la UER no pueden hacer nada ni deben decir nada.

Lo que sí han dicho es que agradecen a estos trabajadores todas las labores realizadas y de paso le han dicho a la UA:PBC que recuerden “la importancia de una implementación rápida y eficaz de los planes acordados, a pesar de los cambios de plantilla“. Además de eso, que no se despisten que tienen unas fechas límite que fueron aprobadas por todos para que el Festival pueda celebrarse como es debido en Mayo.

Te in-Teresa
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Yo no sé tú pero a mí me da que este año vamos a tener un Festival que nos vamos a reír hasta el 2018. Porque a esta dimisión en masa de la plantilla de la tele ucraniana hay que sumar el drama que casi se vive hace unas semanas cuando el Parlamento de Ucrania tuvo que aprobar una partida presupuestaria de urgencia para que la UER no se llevara el festival del país, o el hecho de que las entradas salieran a la venta sorprendentemente tarde.

Mientras tanto, en casa de Manel Navarro seguro que están llamando a Ucrania para decir que oye, que si no se puede, no se puede, que no pasa nada; que bastante tenemos ya con lo que tenemos como para pasarnos.

[divider]Fuente: The Telegraph[/divider]