En el 2005 llegaba a las pantallas de nuestros cines uno de los títulos más bizarros extraños ever: una comedia musical que cuenta la vida de Marieta, una transexual que sueña con desprenderse de los 20 centímetros de carne que le sobran en la entrepierna. ¿Y por qué decimos que es una película extraña? Veamos:

– Sale Najwa Nimri haciendo de prostituta

– Sale Najwa Nimri cantando

– Sale Najwa Nimri vestida de conejita playboy

¿Queréis más razones? A nosotros nos parecen más que suficientes. Aún así, no salimos de nuestro asombro: primero porque alguien haya escrito un guión tan delirante, y segundo, porque alguien haya puesto dinero para hacer la película, actores que se han prestado a hacerla ¡y salas que la han estrenado! Y eso nos da esperanzas, porque significa que por ahí hay algún tarado al que le gustaría producir Estoy Bailando: El musical (todo llegará). Por otro lado, nosotras encantadas porque se trata de un producto divertidísimo en el que además Pablo Puyol enseña carne. Y mucha.

La historia es surrealista: Marieta vive con un enano estafador y necesita dinero para pagar su operación de cambio de sexo reasignación genital. Un reponedor del mercado se cruzará en su camino y surgirá el amor… por los 20 centímetros de Marieta. Ella se gana la vida como prostituta y sufre de narcolepsia, y durante esos ataques se traslada a un mundo onírico-musical con un repertorio más chochi que el Rita y los Churros con Chocolate juntos: desde Alaska hasta Marisol pasando por Madonna. ¿Alguien mencionó “divas gays”?

Si a esto le sumamos el cameo de Rossy de Palma como “La Frío”, a Lola Dueñas en el papel de verdulera y una breve aparición de La Terremoto de Alcorcón, el resultado sólo puede ser ARTE con mayúsculas. Desde aquí reivindicamos esta olvidadísima película y te la proponemos para un programa doble casero junto a Perdona bonita pero Lucas me quería a mi. Y pluma. Mucha pluma. Y vodka. Mucho vodka. Que os va a hacer falta…

Te in-Teresa
#TOP12: Los temazos de George Michael
Magia
Rossy de Palma haciendo magia