• El Titular de Justicia de Berlín, Dirk Behrendt, plantea convertir todos los baños públicos de la capital en lavabos unisex para evitar las absurdas guerras tránsfobas que tienen lugar en diferentes estados norteamericanos.

Te hemos hablado mucho de la guerra tránsfoba de los lavabos que están viviendo algunos estados norteamericanos como Carolina del Norte. Por si te acabas de caer del guindo, hay muchos energúmenos que creen que las personas trans no tienen derecho a usar el lavabo o vestuario del género con el que se identifican porque eso iría contra el sentido común y haría que muchos hombres se hicieran pasar por mujeres para meterse en los lavabos de mujeres a asaltarlas sexualmente. Porque dan por hecho que una mujer trans es un hombre disfrazado de mujer, claro.

La única cosa buena de ese argumento tránsfobo es que hasta los de “ni machismo ni feminismo” reconocen implícitamente que vivimos en una sociedad machista que agrede constantemente a las mujeres, porque nadie se ha quejado de que una mujer se meta en el baño de hombres a mirarles el pene. Por cierto: no hay ni un solo caso registrado de mujer trans que haya agredido a otra mujer en un lavabo. Jamás.

Pues Dirk Behrendt, titular de Justicia y Antidiscriminación de la ciudad, no quiere que en su país se viva la misma tontería y en unas declaraciones a la web Tagesspiegel ha dicho que su intención es que la capital del país, Berlín, sea un ejemplo a seguir por toda la nación convirtiendo todos los baños públicos en baños de género neutro. Vamos, un lavabo para dominarlos a todos.

Dirk Behrendt

Behrendt ha explicado que al analizar la situación se han dado cuenta de que “tener baños para todos los sexos en varios lugares sería muy sencillo de implementar”. Tan sencillo, de hecho, como (en la mayoría de los casos) cambiar el cartelito de la puerta. Según una auditoría llevada a cabo por su departamento, el cambio costaría “como máximo” unos 500€ por lavabo.

Behrendt ha comparado esa opción con lo que ocurre en los medios de transporte al recordar que “en los trenes y en los aviones los lavabos no están separados por sexo y eso no le molesta a nadie“. Así Behrendt quiere que el primer lugar en adoptar esa política de lavabos sin género sean sus propias dependencias, que se sumaría a lo que ya han hecho varios organismos públicos por todo el mundo como el alto comisionado canadiense en Londres o la Universidad de Dublin.

Fuente | Pink News

  • Raf Martini

    En la entradilla de la noticia hay una errata. El ministro de justicia alemán es Heiko Maas. Behrendt es, como se explica luego, responsable solo de la ciudad de Berlín (que, junto a Hamburgo y Bremen, es algo parecido a una “ciudad autónoma” como Ceuta y Melilla).