• El Teatro La Usina de Madrid ofrece esta comedia negra, negrísima.

Se daba el nombre de atrabilis a un humor negro que los antiguos griegos creían que provenía del páncreas y que hacía que, quien lo padeciera, tuviera un carácter de perros y una predisposición a la ira. Y este es el título que la dramaturga, actriz y directora Laila Ripoll (premio Nacional de Literatura Dramática 2015) escogió para su cuarta obra, Atra Bilis (cuando estemos más tranquilas), estrenada en 2001 con éxito, y que desde entonces no ha dejado de representarse.

Atra Bilis pertenece a la Trilogía de la Memoria, de Laila Ripoll, sobre la negra España de ayer, hoy y siempre.

La actual versión que tuvimos ocasión de ver está realizada por la directora Natalia Narbón e interpretada por Mariajo Ramón, Martín Brotons, Marcos Pobes y Samuel Serrano. Ellos dan vida a Nazaria, Daría y Aurori, tres hermanas viejas (los tres actores travestidos) y su criada Ulpiana (la actriz), que viven amargadas en algún pueblo recóndito de España, donde parece que no pasa el tiempo, pues podría estar encuadrado tanto en nuestros días como en los albores del siglo XX o en la posguerra española.

Cartel de la obra.

Frente al marido de una de ellas, de cuerpo presente, las tres hermanas, de luto, se lanzan pullas, requerimientos, insultos, malas palabras, que acrecientan la tensión que se vive en el pequeño escenario. Nazaria, esposa del difunto, que maneja a sus hermanas (Daría, la represaliada, sobre la que recae toda esa altrabilis y Aurori, “la niña”, discapacitada intelectual)  y la casa con mano de hierro. La criada, que pone un poco de frescura y algo de paz entre ellas hasta que…

Laila Ripoll, autora del texto.

El realismo mágico, cómo no, el analfabetismo, la religión, las manías, el odio, las supersticiones, la creencia en las ánimas, el empecinamiento en vivir una vida amargada, las envidias, los celos… y los secretos, rodean la representación, mostrándonos momentos electrizantes, de alta tensión junto con otros realmente jocosos y de un humor negrísimo.

Natalia Narbón, directora.

Es imposible no acordarse de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca; pero también de Las criadas de Jean Genet  e incluso de La jaula de las Chivas de Jaime Salom. Sin embargo, y a pesar de esos referentes, la obra tiene la suficiente originalidad para dibujarnos una cara de asombro y las briosas interpretaciones (todo un tour de force) de la actriz y los actores nos dejan con un extraño nudo en la garganta… y en el páncreas.

De izquierda a derecha los actores Marcos Pobes, Martín Brotons, Samuel Serrano y la actriz Mariajo Ramón.

FICHA:
TEXTO: Laila Ripoll
DIRECCIÓN: Natalia Narbón
COMPAÑÍA: Por Patas Teatro
INTÉRPRETES: Martín Brotons, Marcos Pobes, Mariajo Ramón y Samuel Serrano.