• Tras ser sancionado por la carta LGTBfóbica enviada a los padres de sus alumnos, el director del centro Juan Pablo II de Alcorcón es ascendido en la Fundación que gestiona el colegio.
  • Arcópoli exige que la Comunidad de Madrid investigue la asociación para comprobar si vulneran la Ley LGTB por la que se sancionó al director.

Hace unos meses te hablábamos del Colegio Juan Pablo II de Alcorcón a raíz de una carta pasadísima de vueltas que envió a los padres de sus alumnos comparando la Ley LGTBI con el integrismo islámico y tachándonos, básicamente, de terroristas. Se trata de un centro concertado, que recibe dinero público, así que ya me dirás tú qué hacemos pagando entre todos un modelo educativo que carga constantemente contra el sector LGTB de la población.

En su momento la Comunidad de Madrid aseguró que se iba a realizar una investigación y finalmente se sancionó al director por haber vulnerado la Ley LGTB que criticaba en la carte. Por su parte desde el PP de Alcorcón, que lidera el homófobo y machista David Pérez, se negaron a condenar el texto enviado por el director del colegio.

Ahora Arcópoli reclama al gobierno regional que vaya un paso más allá e investigue el ideario de la Fundación Educatio Servanda puesto que el director sancionado no sólo no se ha disculpado por la carta, sino que se ha reafirmado en sus ideas y además ha recibido un ascenso por parte de la Fundación.

Así lo explican en la nota de prensa que nos han hecho llegar:

La Fundación Educatio Servanda posee tres colegios públicos en la Comunidad de Madrid: Alcorcón, Parla y Guadarrama así como un Centro de Estudios Superiores en Alcorcón. Según la noticia publicada por la Cadena SER, el director del colegio de Alcorcón es además Director de Centros, y se le ha mantenido en el cargo pese a la sanción, con lo que nos tememos que  podría estar transmitiendo su ideología ilegal a los demás centros y seguir adoctrinando al alumnado con todo el apoyo de su fundación, sintiendo todo el respaldo de la dirección.

Según el propio director del Colegio Carlos Martínez, en una carta pública, la Fundación Educatio Servanda le está “apoyando de forma ejemplar y con una gran coherencia y valentía” tras ser sancionado por vulnerar la ley.  El gobierno regional ha rechazado de pleno todos sus recursos ya que la carta adoctrinadora y homófoba que envió: “contiene toda una serie de afirmaciones y juicios de valor vejatorios para las personas LGTBi que traspasan sobradamente los límites de la mera crítica o el legítimo desacuerdo.

El director afirma que “la Fundación ya me está ayudando demasiado” y por ello pide dinero como donaciones para esa fundación sin ánimo de lucro (que recibe 4 millones de euros del Gobierno Regional que le ha sancionado) y según él servirá para darle soporte para luchar contra la ley. El director afirma que lo que hace, excediendo todas las competencias de un director de colegio, es “luchar por nuestras libertades frente a una ley que creemos injusta”. Este tipo de declaraciones invalidan como educador a quien va contra la ley y se la salta incluso tras ya haber sido sancionado. No podemos dejar la educación en manos de quien vulnera las leyes y se muestra orgulloso de ello.

Tras la carta que ha publicado el director del Colegio y el apoyo que según él mismo le está proporcionando la Fundación, creemos imprescindible una inspección educativa para comprobar si se vulnera sistemáticamente la ley LGTB en estos centros que han ascendido a una persona por haber sido sancionada por vulnerar la dignidad del colectivo LGTB. Creemos que expresiones como las que lejos de rectificar, el Director muestra orgulloso, no caben en la educación con fondos públicos de la Comunidad de Madrid.

Yago Blando, Coordinador de Arcópoli, ha afirmado que:”declaraciones y actitudes como la del Director del Colegio Juan Pablo II de Alcorcón, lejos de profundizar en los valores constitucionales de libertad, justicia e igualdad, ahondan en la discriminación y el odio al colectivo LGTB adoctrinando a los estudiantes en la crucial etapa de la adolescencia.”

Te in-Teresa
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