Que los maricas somos mucho de convertir a mortales en iconos es algo que no se le escapa a nadie. Lo hemos hecho desde el principio de los tiempos: de Liza Minelli a Madonna, de los peplums a los musicales, de Lina Morgan a Rafaella Carrá. Ningún género ni ámbito ha quedado fuera de nuestra capacidad de divinizar a personajes que, por activa o por pasiva (¡qué bien metido ese juego de palabras!) han reinado en nuestros corazones durante años.

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Kylie, un icono gay mainstream

Pero hete aquí un problema: muchas veces nos hemos olvidado de gente que merecía nuestro amor en pos de personajes que nos han conquistado a base de tocados estrafalarios, boas de plumas y lentejuelas. Que sí, a todos nos gusta ese momento diva, pero ¿nos hemos olvidado de lo que realmente importa? ¿Hemos negado el reinado marioncil a verdaderos activistas que se han ganado el puesto a pulso?

Por estas razones he confeccionado una lista de artistas que quizás se nos hayan pasado por alto, personajes públicos que no gozan de la notoriedad que deberían y que trabajan mucho por la visibilidad. Esto sin olvidar que lo que hacen o han hecho ha supuesto una revolución en sus ámbitos de actuación o son portadores de una calidad innegable. ¡Al lío!

St. Vincent, aka Annie Clark

La rockera más molona del panorama internacional. Esta estilosísima mujer de 32 años es una virtuosa de la guitarra que crea trallazos de pop-rock que te han hecho mover las caderas más veces de las que imaginas. Sí, seguro que la conoces. Todos sus discos cuentan con el respaldo unánime de la crítica especializada y siempre resultan escogidos como lo mejor del año. Por cierto, es la novia de Cara Delevinge. Ya os digo yo que no se puede ser más guay.

Laura Jane Grace

Líder de la banda de folk punk Against Me! Laura nació Thomas hace 36 años, y se forjó una carrera como sex symbol del mundo hardcoreta. Un buen día decidió que ya era suficiente y le dijo a su mujer y a su hija que se sentía mujer. Y todos lo aceptaron genial (como debería de ser), así que Laura se centró en hacer un disco de estos de expiar tus demonios personales llamado Transgender Dysphoria Blues. Y le quedó maravilloso. Un álbum sincero y potente que te hará gritar sus estribillos cuando lo escuches. Y mira, a ningún punkorro le habían quedado mejor unas botas de Maison Martin Margiela sobre el escenario. Amén, Laura.

Genesis P-Orridge

La líder de Psychic TV o Throbbing Gristle. 65 años y sigue siendo la emperatriz del noise experimental y la música industrial. Ha sido un azote de los políticos y los bienpensantes con su música y su arte. Quizá más complicada e innacesible que sus compañeros y compañeras de lista, esta mancuniana llevó a cabo una reasignación de sexo hace muchos años y siempre ha estado en pie de guerra por los derechos LGTBHIJKLM.

Jobriath

El primer rockero en decir que le molaban los rabos. A decir verdad, sus palabras exactas fueron “preguntarme si soy gay es como preguntarle a James Brown si es negro. Soy el Hada Madrina del Rock ‘n’ Roll”. Eso en 1973. Ahí es nada. Los arrestos de este abanderado del glam no fueron suficientes para librarle del final trágico de chapero drogadicto al que se vería abocado. Pero como ya escribí un artículo sobre él hace no mucho, me callo y os lo léeis.

Te in-Teresa
Acción de gracias en Hollywood

Grace Jones

Los lectores más mayores se van a echar las manos a la cabeza. Obvio que ya es una megaestrella supericono gay, pero nunca está de más recordar a la pantera más andrógina del panorama internacional. De compañera de piso de Jessica Lange a mala de pelis de James Bond a cantante dance e icono de estilo. Sus primeras actuaciones en tugurios de mariquitas en Manhattan ya hacían presagiar la grandeza que le esperaba. Podéis ir a ver uno de sus vídeos actuando recientemente con 67 años y tiraros de los pelos porque lo de esta mujer no es ni medio normal.

Morrisey

Siempre se ha rumoreado algo. Pero él es muy así y le ha gustado juguetear. ¿Es o no es gay? ¿Lo finge? La verdad sea dicha, el polémico lider de The Smiths, no ha ayudado a desmentir rumores con sus crípticas letras, pero sí se ha mostrado del lado de los gays siempre. Bueno, de los gays y de los naturalistas, de los republicanos…y en contra de el 85% de la gente. Pero él es así y, hace poco, con la publicación de su autobiografía nos hacía saber que su gran amor había sido un hombre. Pero amor del bonito, que él se considera asexual y no piensa en zampar penes como nosotros. El sólo piensa en Oscar Wilde paseando por la campiña inglesa.

Ian McKellen

Otro que ya figura en muchas listas pero nunca está de más reivindicar. Este actor lo ha hecho todo. Como rezaba su camiseta durante un Orgullo : “Soy Gandalf y Magneto.  Supéralo”. Pero mi momento personal favorito es cuando se lanzó a cantar Invisible Light de Scissor Sisters con Jake Shears. ¡Qué voz, señores!

Michael Foucault

Historiador, filósofo, psicólogo…y autor de tantos libros tan buenos como Historia de la Sexualidad. Reivindicar a este monstruo del pensamiento contemporáneo entre nuestros referentes puede que ayudase a desdibujar esa imagen de frívolos ególatras que nos creó (reverencia) Oscar Wilde. Bueno, que también podríamos reivindicar a Socrates, Platón, Alan Turing, Kameny, Sara Josephine Baker o Margaret Mead. Pero oye, que como escojo yo, pues va mi favorito.

Pier Paolo Pasolini

Aunque su cine es retorcido y traumático, el autor de Saló o Los 120 Días de Sodoma fue brutalmente honesto en cuanto a su sexualidad. Lo asesinó a tiros un chapero a los 53 años, pero le dio tiempo a ser poeta, escritor, filósofo y uno de los estandartes del neorrealismo cinematográfico italiano en su papel de director. Eso sin contar que era un gentleman y cabreó mucho a la iglesia y los gobiernos de varios países por su “indignidad moral”, y eso, amigos, nos encanta.

Te in-Teresa
Paloma San Basilio: 100 años de historia (o casi)

Russel T. Davies

Dramaturgo, guionista, productor y especie de show-runner de series como Queer As Folk (la original), Bob & Rose, Cucumber o Doctor Who. Vamos que es uno de los responsables de la visibilidad y la normalización de los gays en la sociedad inglesa. En sus series ser gay no es la característica definitoria del personaje y la normalidad con la que se tratan los temas que rodean al colectivo le valieron erigirse como representante de la 3ª generación de ficción gay (los gays existen, son aceptados y se presentan con naturalidad. Su premisa básica es que salir del armario ya no es un problema. Ahora ya están fuera y tienen los mismos problemas que el resto).

Dumbledore

El gran mago. El director enrollado de Hoghwarts que siempre cancelaba los exámenes y protegía tanto a Harry Potter. Cuando su autora anunció que era gay, los lectores aplaudieron su gesto por la normalización. Nos ha dejado frases tan memorables como aquella que le dedicaba a un joven Voldemort: “parece que hay algo en ese armario que quiere salir”. Sí, también hay magos mariquitas.

Rob Halford

El caso de Halford, también conocido como El Dios del Metal, fue un hito en la historia de este género musical. El líder de Judas Priest decidió salir del armario en 1998, haciendo entender a sus fans que sus pintas tenían más que ver con Tom de Finlandia que con un motero. La comunidad metalera sufrió un terremoto y se dividió entre los que siguieron adorando a Halford y los que lo repudiaron. Aún así, este cantante nunca perdió el trono que ostentaba al frente de los Priest y continúa siendo una de las voces más influyentes del heavy. Como anécdota decir que, en medio del hastío de una de sus giras, decidió salir por esos bares de caballeros que tanto os gustan en Helsinki y allí se fraguó por casualidad su amistad con Freddie Mercury, líder de los Queen y fan confeso de la música de Halford. Si hubo algo más que amistad sólo ellos lo saben…

Capitán Jack Harkness

Este capitán de más de 100 años es el segundo personaje de ficción de la lista. Líder de Torchwood y aliado en varias ocasiones del Doctor (sí, el de Doctor Who), es uno de los primeros personajes en definirse como omnisexual, multisexual o no-heterosexual, algo muy habitual en el siglo LI del que proviene. Entrañable, pendenciero y valiente, este hombre del futuro conquistó a los espectadores desde su primera aparición aboliendo los clichés a los que los británicos estaban acostumbrados en materia de personajes de ficción no-heterosexuales. “Bisexual machote”, dijeron de él los medios, no habituados al rupturismo en una de sus series predilectas. El público lo amó y le dieron un spin-off propio. Y por si fuera poco, invitó a una copa a un desconocido Russel Tovey en un bar interestelar. Ahí es nada.

youtu.be/Lg-VSxu6Cm0